¿Como saber cuando una mujer se excita?

saber cuando una mujer se excita todos hemos tenido problemas para saber reconocer el momento en que una mujer esta excitada, ya que las señales de su cuerpo, si bien son muchas, no son obvias. El no notar esas señales de excitación no es algo por lo que avergonzarse puede sucedernos a todos en algún momento, pero si es algo que puede llegar a arruinar el momento por no saber si lo que estás haciendo para excitarla está dando resultado.

saber cuando una mujer se excita

¿Como saber cuando una mujer se excita?

No es imposible detectar estas señales, hay unas que son más obvias que otras, y las que puedas detectar dependerá de la mujer, pero una vez que las identificas puedes sentirte como un verdadero Alfa y dar rienda suelta a tu imaginación con ella. Cabe destacar que hay dos tipos de reacciones, las visibles a simple vista, y las sensoriales, y que si bien existen varias señales, hay unas que son casi imperceptibles, y es por eso que solo veremos las más comunes.

Reacciones corporales visibles

Son muchas las señales emitidas por el cuerpo que pueden ser identificadas a simple vista, y hay que estar muy pendientes de todo su cuerpo ya que dichas señales no se dan en una sola zona, sin embargo dentro de ellas las que más destacan son las observadas en los pezones.

Los pezones y los senos

Esta es la más obvia de todas (es como la erección en los hombres), al excitarse los pezones de la mujer se sensibilizan, se endurecen y erectan, llegándose a ver de forma muy evidente incluso debajo de la ropa, con ello los senos pueden llegar a agrandarse hasta un 20% mientras que la mujer se encuentra en estado de excitación, la irrigación de la sangre hace que las glándulas mamarias se expandan y lo hace más atractivas para el sexo masculino.

La respiración y la piel

Mientras va aumentando la excitación en la mujer, también aumentan el ritmo y la profundidad de la respiración, llegando a ser de hasta unas 60 respiraciones por minuto. Al aumentar la respiración también se eleva el nivel de oxígeno en la sangre lo que provoca que la piel tome un color rojizo, y se activen los terminales receptores de la misma, lo que hace que la piel se torne sensible al contacto, en especial a los contactos suaves (caricias).

Ojos y labios

Uno de los mejores indicadores de la excitación corporal femenina son los ojos, la alta dilatación que adoptan sus pupilas al momento de la excitación es muy evidente, y como estas se dilatan al ver algo que se desea o a lo que se le tiene mucho interés, son casi infalibles. Por su parte, los labios tienden a expandirse en tamaño, a tornarse más rojos, y a humedecerse.

Reacciones corporales no visibles o sensoriales

Como saber cuando una mujer se excita

A diferencia de las visibles, estas pueden ser percibidas por otros sentidos como el olfato, el tacto, los receptores de temperatura del cuerpo, entre otros. Estos son igual de importantes que los visibles, ya que si estas en un sitio oscuro, no podrás ver si su piel cambio de color o si sus pupilas se dilataron, dentro de ellas se encuentran, la temperatura corporal, el olor y la lubricación.

Al excitarse, la temperatura corporal de la mujer va aumento, esto se da como resultado del incremento en la respiración y en la sangre que pasa por el cuerpo. Este aumento de temperatura puede percibirse al tocarla o inclusive al estar cerca de ella. La temperatura del aire que exhalan también aumenta.

Olor corporal

Parece mentira, pero este cambia cuando la mujer se excita, ya que el cuerpo libera feromonas, las cuales despiertan los instintos básicos en el hombre. Si bien no es un mal olor, este no es necesariamente un aroma que será siempre agradable, depende mucho de la mujer que lo emane como del hombre que lo perciba.

Clítoris y lubricación

esta es la señal de excitación que todo hombre desea percibir. En esta los labios vaginales tanto externos como internos se tornan de un color rojo intenso y triplican su tamaño. El clítoris se erecta, y la estimulación sexual hace que la vagina produzca una mayor cantidad de flujo vaginal para poder lubricarse propiamente y de esta forma se facilita la penetración.